Efecto de Trichoderma spp. sobre el crecimiento y productividad de Stevia rebaudiana Bertoni en condiciones de invernadero bajo manejo orgánico
DOI:
https://doi.org/10.55813/gaea/ccri/v7/n1/1530Keywords:
Biological control, Organic substrates, Plant survival, Rhizospheric management, Plant bioestimulationAbstract
Este estudio evaluó el efecto de diferentes matrices de sustratos y concentraciones de Trichoderma spp. sobre la sanidad vegetal, sobrevivencia y desarrollo morfológico de Stevia rebaudiana Bertoni durante su fase crítica de establecimiento en condiciones de invernadero. Se aplicó un diseño completamente al azar con arreglo factorial, evaluando seis tipos de sustratos con distintas características físicas y químicas: turba más perlita (50% y 50%), tierra de huerto (100%), humus de lombriz (100%), gallinaza más suelo natural (50% y 50%), cascarilla de arroz quemado (100%) y suelo natural como testigo (100%). Paralelamente, se evaluaron tres concentraciones del bioinoculante Trichoderma spp.: 4, 5 y 6 mL L⁻¹, en una dilución de 10^8 esporas mL⁻¹. El microorganismo fue utilizado como agente bioestimulante y biocontrolador, con potencial para mejorar la disponibilidad de nutrientes, estimular el desarrollo radicular y reducir la incidencia de patógenos del suelo. La combinación factorial generó 18 tratamientos evaluados bajo condiciones homogéneas de manejo agronómico. Los resultados mostraron diferencias estadísticas significativas en la incidencia de patógenos, sobrevivencia y altura de planta. La combinación de humus de lombriz con la dosis más alta de Trichoderma spp. (6 mL L⁻¹) redujo significativamente Fusarium spp. y Rhizoctonia spp. al 5%, evidenciando una supresión biológica sinérgica. En cuanto a la sobrevivencia, el sustrato de gallinaza con suelo natural y 4 mL L⁻¹ logró la mayor sobrevivencia a los 15 días (94.79%), mitigando el estrés por trasplante. El crecimiento vegetativo mostró un efecto acumulativo; a los 45 días, el tratamiento de turba con perlita y 6 mL L⁻¹ alcanzó la mayor altura (45.86 cm). El diámetro del tallo no mostró diferencias significativas, sugiriendo estabilidad genotípica intrínseca. Se concluye que el manejo integrado rizosférico optimiza el vigor inicial y la bioprotección del cultivo. Se recomienda seguimiento prolongado.